Nada de lo que dice Eduardo del Campo es mentira a pesar de que sea periodista. Una de esas personas incapaces de dejar de observar. Sus textos son jarabe de ipecacuana para todo aquel que piense que la poesía es un simple ejercicio de estilo. El que avisa no es traidor. +++ HABRÍA QUE VERTE en Medellín en Turbo en Bogotá camuflado de inocente y tiñiendo de blanco tus principios para ser amigo de todos y no levantar sospechas de que con gafas y visera calvo en la vitrina de tu alma eres alma de blanco bendito teleobjetivamente buscando bajo nombres de muertos ayer hoy y mañana una noticia con capitulares a cuatro esquinas subtitulando en recóndito paraje las dos tetas bien gordas de Miss Universo a toda plana visitando la región colombiana de Urabá baruqué? barulandia barítono Bari (Italy) bar ¿Póker o Colombiana? Más suave la una más jodida la otra con marchamo de platanito Burabá del Golfo procedente al osario condenado por no pagar impuestos de salida Mulas y mulas y mulas y mulas les llamaban a los hombres que cargaron con la coca y el talego mientras otros se llevaban la pasta una noche de ésas en que hasta a los diablos les duele alguna herida y las estrellas brillan gratis como una joya que no se vende porque un mundo mejor a esa hora existe por favor aunque sea de mentira existe o existir es exit y exit es entonces prenderte fuego hoy y salir mañada de cuclillas a parir un hombre puro que al pasar las posmodernas barreras policiales riegue el mundo de olor a plátano quemado de olor a vida chamuscada restregándose en alambres que pinchan a dedo de indígena a culo de mono a pelo de periodista indocumentado que no sabe cómo titular su vida cuando la noticia es seguir vivo exit cuando cada día exit más temprano sigue exit mete in go out take for exit más temprano que tarde más loco que nunca exit herido por los canales de la finca bananera a tomar buenas fotos de los obreros masacrados con las manos atadas al precio de basta a la ola de sangre encerada que crece que sangra que suda que sigue que mata ta ta ta atados como atan a las ratas como atan los hatos de plata no platano no no no no no atados como ratas por la espalda. El fotógrafo agachóse pero no entraban los dedos en el cuadro, puso la rodilla sobre el suelo y entonces sí el dedo de aquel muerto empezó a metérsele en el ojo y cagó sangre de pena y de pena o de miedo disparó disparó objetivamente puso el foco y disparó hasta dejarse el corazón sobreimpresionado de diecinueve nombres de muertos muchos más menos muchos menos más o menos que más y más que menos y menos que tantos tanto da. Exit. Porque lo dice la Constitución, porque uno porque uno porque uno piensa ay mamá mamá haber tenido miedo miedo al descongelar mi noción de qué bello es vivir en el vapor de la masacre el Trópico descongelado suda miedo a la paranoia de la tele que promulga realidades por la hemorroides de fantasmas vestidos con sacos de patatas en vez de blancas sábanas de seda realidades a través de 3, 14 16 filiales de la casa matriz que todo se lo folla la matriz documentada que presume de multinacional mientras la muy maleducada cierra negocios masticando con la boca abierta espinas de identidades transmultihiperpospreculturizadas like jugos de plata: no exit exit que venden más caros que leche de madre viuda de Urabá en un barrio sin salida que yo cierro por las noches exit cuando veo la muerte de cerquita coño que yo exit abro capital Frankfurt por el día cuando siento que sobre todo Out Exit Exit Exit Existimos.