UNA DE LA MADRUGADA EN MADRID


... Y no hay dónde llamar -como en América-,
que llamas y te atiende un sacerdote
-doctor en psiquiatría-;
... Y no hay dónde llamar -que no hay tu tía-;
... que se inunda la casa,
a chorros mueres...


...Por la mañana azul ya es otra cosa,
te afeitas o te pegas maquillaje,
te pones el vestido o tú el traje,
coges el autobús y eres un muerto.